
El Eterno Resplandor De Una Mente Sin Recuerdos
Abril 17, 2009hablar constante no siempre es comunicarse – Joel Barrish

Hace pocó volví a ver esa Joya del cine contemporáneo que es El Eterno Resplandor de Una Mente Sin Recuerdos”, del director Michel Godnry y el guionista Charlie Kaufman (artífice de películas como ¿Quieres ser John Malcovich? o Adaptation). Siempre que se habla de esta película, se hace principal referencia a su guión, el cual es de gran factura, no obstante, gran parte del merito de esta obra recae sobre su director, el hasta entonces desconocido (por lo menos para mi) Michel Gondry a quien se le debe el invento del Bullet Time (¡Si! No fueron los Wachowski en Matrix). Este director siempre se destacó como un gran director de vídeo clips y comerciales además de completar un cubo rubik con la nariz y que se consagraría con esta película y no es para menos. Precisamente por su estética y su talento para dirigir vídeo clips es que creo que fue el director idóneo para dirigir esta película, ¿Acaso la película en su mayoría no nos muestra fragmentos de la memoria de Joe Barrish? Y en este sentido es donde rádica la genialidad del director al saber leer al guionista e interconectar estos fragmentos de forma magistral un ejemplo es la escena en la que Joe está en la librería y Clementine lo ignora y él pasa de este lugar a la sala de sus amigos a medida que las luces se apagan, genial transición hecha sin ningún atajo de edición. Sinceramente creo que esta película en manos de cualquier otro directo hubiera sido una idea desaprovechada como le pasa a muchas en la factoría Hollywood.
Analizar los detalles de esta película puede dar para hacer un analísis profundo, pero ese ya se hizo y es muy bueno por cierto, sólo quiero destacar que esta película es ante todo una historia de amor fantastica, en la cual el amor es el unico vencedor, rompe todos los obstaculos surrealistas por los que está formada la película, que aunque parezca Sci-Fi no lo es, ella es más un cuadro surrealista más como una obra de Dalí en la que los recuerdos se desvenecen tal y como lo hace el tiempo en una de sus obras. En lo personal creo que esta película es imperecedera en el tiempo, por todo, pero en especial por la esperanza que nos da al hacernos creer de nuevo en el amor, es que la escena en la que Joe pide que le deje conservar por lo menos un recuerdo, es una de las escenas más sensibles de la historia del cine, nos muestra que tan equivocados estamos al querer olvidar a esa persona con la que hemos compartido bellos momentos y que tanto puede llegar a llenar nuestra vacía existencia, así que para qué olvidar, yo prefiero recordar esos bellos momentos así sea que por ahora lastimen, sé que algún día los valoraré y me sentiré bien por haberlos vivido.


